Stop inodoro: qué no debe tirarse jamás

Stop inodoro: qué no debe tirarse jamás

Atascos y averías en tuberías son las consecuencias visibles e inmediatas de un mal uso del inodoro son los atascos y averías en tuberías. Pero el impacto de usar el WC como cubo de basura va más allá, ya que muchos residuos acaban en ríos y mares, degradando el medioambiente y poniendo en peligro ríos y mares. Usando como fuente a la Fundación Aquae, compartimos con todos vosotros una serie de cosas que nunca se deben tirar por el inodoro.

Colillas

La colilla se quedará flotando hasta tres o cuatro descargas de la cisterna. Tampoco se degrada con facilidad y arroja todos los químicos que lleva un cigarrillo a la red de aguas.

Compresas y tampones

Con los tampones sucede lo mismo que con las toallitas: no se deshacen y atascan nuestras tuberías. El atasco puede producirse tanto en nuestra casa como en el edificio. Pasa lo mismo con los bastoncillos para las orejas, los algodones desmaquillantes y, por supuesto, los pañales.

Condones

Los preservativos están diseñados precisamente para no romperse, por lo que suelen aparecer flotando con frecuencia en las alcantarillas de algunas ciudades.

Medicinas

Los medicamentos pueden resultar muy nocivos si terminan en los sistemas de irrigación o en los depósitos de agua potable. Por eso cuentan con su propio sistema de reciclado: Punto SIGRE.

Toallitas

Las toallitas húmedas se han convertido en el peor enemigo de los sistemas de alcantarillado de las ciudades porque, como no se deshacen, crean atascos gigantes. La generalización de este producto no ha agravado el problema.

Aceite

Un solo litro de aceite contamina hasta mil litros de agua. Además, a las depuradoras les cuesta mucho separarlo, terminando, por desgracia, directamente en el medioambiente.

Basura

Aunque se trate de residuos orgánicos, siempre es preferible utilizar el cubo de basura a arrojar los restos en el inodoro. De este modo, evitamos trabajo de depuración de agua.

Pinturas y disolventes

Su composición es altamente contaminante. Siempre es preciso llevarlos a un punto limpio en sus envases originales y, a poder ser, con las tapas también originales para ser sellados.

Lejía y amoníaco

Estos productos tan a menudo utilizados en la limpieza de nuestra casa no son fáciles de desechar. Son altamente contaminantes y pueden oxidar la materia orgánica; hay que utilizarlos con moderación y bien diluidos antes de arrojarlos. Los botes con sobras deberían llevarse al mejor punto limpio.

Hilo dental y tiritas

Estos elementos tampoco son biodegradables, por lo que tirarlos al inodoro no es una buena opción. Mejor, en la papelera del baño para evitar contribuir a los atascos.

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